
La mayoría de los fallos en la cocina de un restaurante no son de cocina: son de comunicación. Una comanda mal escrita, un plato que se queda en la barra, una bebida que se olvida. Con un sistema de comandas digital, el pedido se toma una sola vez y llega ordenado a cocina, a barra y al TPV. Nadie lo reescribe, así que nadie se equivoca al copiarlo.

El camarero toma nota en la mesa y la comanda llega a cocina antes de que vuelva a la barra.
Con un dispositivo móvil se atiende fuera sin cargar con papeles ni hacer viajes de ida y vuelta.
Las bebidas salen directas a la impresora o pantalla de barra, separadas de lo que va a cocina.
Cada plato aparece en cocina con su mesa y su hora, por orden de llegada.
Desde el móvil o la tablet, con la carta de tu local ya cargada, con sus modificadores y notas para cocina.
La comanda sale a la impresora o al monitor de cocina que corresponda, separada por zonas, sin pasar por la barra.
Al cerrar la mesa, todo lo pedido ya está en el TPV. Cobras sin volver a teclear y el cierre de caja cuadra.
Una comanda en papel se arruga, se moja, se pierde o se lee mal. Una comanda digital llega completa y ordenada, con la mesa, la hora y las notas del cliente. Si hay una duda, está en el sistema y no en la memoria de quien atendía.


Con un monitor de cocina, cada comanda aparece en pantalla con su estado y el tiempo que lleva esperando. Cocina prioriza, marca lo que sale y la sala se entera sin ir a preguntar.
Si todavía no te has planteado dejar el papel, te contamos por qué merece la pena.
Cuando el pedido se toma una sola vez, desaparecen los errores de copiar: el plato que no era, la bebida que se olvida, la mesa duplicada. Y como la cocina recibe todo ordenado, se sirve antes y se reclama menos. El equipo gana tiempo para lo que importa, que es atender a la sala.


Ya no hace falta volver a la barra para teclear. Cada camarero lleva su dispositivo, toma nota en la mesa y envía el pedido a cocina con un toque. En terrazas y salas grandes se nota enseguida, porque se acaban las idas y venidas.
Te ayudamos a elegir el dispositivo según el tamaño del local y el número de camareros.
El sistema de comandas va integrado en los dos programas de gestión que instalamos. Con Ágora, la comandera funciona en Android e iOS y se sincroniza con el TPV y la cocina. Con BDP, comandas desde smartphone o tablet Android, con soporte para comanderas Orderman y hasta 35 impresoras de pedidos.
Si todavía no tienes TPV, te montamos el conjunto completo: software, dispositivos y cocina trabajando desde el primer día.


La comanda es solo la primera parte del servicio. Al cobrar, el importe puede llegar solo al datáfono integrado y a la caja de cobro automático, sin que nadie teclee nada. Así, de la mesa a la caja, el pedido pasa por un único sistema.
Te conectamos todo: comandas, TPV, datáfono y caja de cobro.















Un programa de gestión con módulo de comandas (Ágora o BDP), un dispositivo para cada camarero, ya sea móvil o tablet, y una impresora o un monitor de cocina. Lo instalamos y configuramos nosotros, con tu carta, tus zonas de impresión y tu equipo.
Depende del modelo y de la versión del sistema. Con Ágora la comandera funciona en Android e iOS; con BDP, en Android. Lo revisamos antes de proponerte nada: si lo que tienes sirve, no te vendemos otra cosa.
Las dos funcionan con el sistema. La impresora es lo más sencillo para empezar; el monitor evita el papel y enseña el estado y el tiempo de cada comanda. Te decimos cuál encaja mejor con tu cocina.
Depende del programa, del número de dispositivos y de si usas impresora o monitor de cocina. Cuéntanos cuántos camareros sois y cómo es tu local, y te pasamos presupuesto con lo que realmente necesitas. También puedes financiarlo con renting tecnológico.
Nosotros. Servicio técnico propio, 365 días al año, y un solo interlocutor para el software, los dispositivos y la cocina.
Sí. La comanda llega ya al TPV para cobrar, y puedes integrar además datáfono y caja de cobro automático. Así el pedido pasa por un único sistema de la mesa a la caja.